INTRODUCCION

    La valorización positiva que la comunidad dio a esta obra fue premisa y motor para publicar una segunda edición.
    Esta actitud gratificante incrementa nuestra responsabilidad y exige, si cabe, un mayor esfuerzo. Entendemos que la idea de su actualización constante implique también alguna redefinición y la resignificación conceptual, en la búsqueda de consolidar con esta obra una herramienta objetiva, técnica y abarcativa, piso indispensable para el conocimiento integral de nuestra provincia.

OBJETIVOS

    La presente publicación sigue sumando aportes al gran objetivo de los pampeanos, cual es alcanzar el progreso armónico de todo el territorio, así como su integración a los espacios regional e internacional. Técnicamente se enmarca en un proceso racional de planeamiento que hace posible acceder a hipótesis de trabajo para formular Estrategias de Ordenación Territorial, para lo cual el territorio se comporta como una variable dinámica y no estática del desarrollo.
    La planificación es un acto voluntario del gobierno, para relacionar, coordinar y concertar el quehacer de sus organismos, con el de todos los actores sociales políticos y económicos para producir los cambios sucesivos que lleven a la Provincia a un grado de desarrollo deseable y posible. Dentro de un orden justo debe contener los anhelos y aspiraciones de toda la comunidad.
    La meta es alcanzable, pero solamente si se adquiere la capacidad de insertarse con celeridad en esta "nueva inteligencia" transformadora que viene gestándose en el país y en el mundo, fundada en el abordaje de nuevas variables tales como: la conciencia de la conservación del ambiente; la promoción de una cultura tecnológica; la opción única de la integración regional y la inserción internacional; la evaluación de los recursos pampeanos desde la mega-visión y, por sobre todo, la convicción de que la tarea de transformación no puede ser obra exclusiva de un gobierno o de un partido, sino de la voluntad de "progresar" de toda la comunidad.
    En su faz metodológica, el libro expresa las fases II (Analítica), III (Diagnóstico) y IV (Propositiva-Primer Avance) del siguiente esquema:

 

ESTRATEGIAS PARA LA ORDENACION TERRITORIAL

I - Fase conceptual

    Corresponde mayoritariamente al ámbito político, con un alto contenido doctrinario. Deberá definirse la necesidad y oportunidad de implementar el proceso.
    Asimismo, el área técnica propondrá en esta etapa el sistema de planeamiento más conveniente, de modo tal que exista coherencia entre el pensamiento -IDEA-, la acción -SELECCION DE MEDIOS-, y la realidad -UNICA Y DIFERENCIADA-

                                                                                                                        II - Fase analítica

    La base de toda intervención es un acabado conocimiento de la realidad, valorando la misma en sus aspectos cuanti-cualitativos. Puede entenderse como la descomposición del todo en partes; estudiar separadamente éstas y hallar sus relaciones recíprocas y con el conjunto.
    Los campos de investigación propuestos son los siguientes:

a) Campo ecológico-social

b) Campo físico-social

c) Campo económico-social

d) Campo geopolítico y político-institucional

                                                                                          

    III - Fase Diagnóstico

Constituye la síntesis de la fase analítica, con un alto contenido propositivo y/o proyectual. Se delinearán las bases para las estrategias de corrección conforme a una imagen "deseable" en el futuro.

IV - Fase propositiva

    De acuerdo con los objetivos emanados del poder político y del diagnóstico de la estructura territorial, quedarán definidos los espacios geográficos de actuación conjuntamente con la asignación de roles diferenciados. Estos parámetros permitirán seleccionar propuestas para diferentes planes estratégicos.
    Esta fase necesita indefectiblemente ser debatida y consensuada con todas las fuerzas dinámicas de la sociedad.
    El último tramo de esta etapa será concretamente el Plan de Desarrollo Productivo a mediano plazo, el cual, además de influir en el proceso de desarrollo, en la dirección deseada, propondrá los grandes lineamientos estratégicos a largo plazo (imagen deseable a veinte (20) años).

V - Fase de implementación

    Se llevará a cabo organizando las diferentes unidades ejecutoras, sean éstas centralizadas o descentralizadas (Municipios, Cooperativas, Consorcios, Areas de Gobierno, etc.)

VI - Fase de evaluación y control

    Deberán definirse unidades de evaluación con actores políticos y técnicos, cuya misión, además de realizar el seguimiento de acciones y cronogramas establecidos, será detectar los obstáculos que incidan en el desenvolvimiento del plan.

PLANES ESTRATEGICOS

    En el ámbito de competencia de la Subsecretaría de Planeamiento se han elaborado varios documentos que afirman el rol de investigación, coordinación y enlace pluridisciplinario y sectorial que posee el área, en el engranaje funcional del Gobierno Provincial. A continuación se describen sintéticamente los dos planes más importantes para el futuro en el mediano plazo.

PLAN QUINQUENAL PROVINCIAL 1995-1999

    A solicitud de Presidencia de la Nación y del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos de la Nación , las provincias desarrollaron un Plan de Obras Públicas para el quinquenio mencionado. Esta propuesta del Gobierno Central impulsaba la planificación en los estados provinciales, explicitando sus necesidades y sus recursos, para integrarlos en un Plan Quinquenal Nacional.

    "...no es un listado de deseos, es una serie completa de objetivos, con sus correspondientes recursos -todos genuinos- y plazos de concreción.
    "Ha sido creado teniendo en cuenta las necesidades reales de las distintas regiones y sectores sociales y es sólo una parte del Plan de Gobierno Nacional '95-'99..." (Argentina en Crecimiento)

    En La Pampa este instrumento se concretó a partir de una rigurosa metodología que comprendía el relevamiento de los programas y obras (así como su grado de avance) de cada uno de los sectores; su clasificación y ordenamiento en forma cronológica, espacial y financiera.
    La resultante fue satisfactoria, siendo de importancia sustantiva para el Plan de Gobierno Provincial.
    En síntesis, el documento final abarca la propuesta provincial de la obra pública para la próxima gestión, apuntando a conocer el esfuerzo económico que deberán efectuar tanto el Estado provincial como el Estado nacional para concretarla.

PLAN DE GOBIERNO '95-'99

    Operativamente, el plan es una tarea de planificación que pone el acento en la coordinación y concertación para reunir en un documento único los objetivos políticos, sociales y económicos y las estrategias a mediano y largo plazo.
    Los programas, proyectos y acciones aparecen desagregados por lugar, sector, tiempo y erogaciones; todo ello para proyectar, bajo una hipótesis creíble, el futuro escenario provincial.
    Políticamente, el PLAN DE GOBIERNO se define como una herramienta de apoyatura al Poder Ejecutivo en su función. Es una guía imprescindible que marca la diferencia entre dos opciones: gobernar en condiciones de "certeza" o de "incertidumbre".
    Esta elección tiene un enorme valor significativo: el Gobierno de La Pampa tiene vocación positiva al afirmar que una nueva imagen de Provincia -deseable y posible- ya se está gestando. El Plan de Gobierno '95-'99 expresa, en parte, esa voluntad de cambio.

PRESENTACION DE

LA PROVINCIA

La Provincia de La Pampa es uno de los estados más jóvenes de la República Argentina, ya que accedió al reconocimiento político en 1952.
Se ubica en el centro del país, absorbiendo las últimas caracterizaciones de la pampa húmeda bonaerense -al extremo noreste- y los signos distintivos de la Patagonia, en la mayor parte del resto del territorio, configurando una bisagra geográfica que la acción de los pampeanos transforma en un puente solidario de integración de nuestro país.
Tiene una superficie de 143.440 km2, que representa el 6% del total nacional y una población de 260 mil habitantes, en crecimiento paulatino, revirtiendo un proceso expulsor de población, que caracterizó su territorio en décadas pasadas.
A partir de su capital Santa Rosa, las distancias a los centros importantes del país son las siguientes: Buenos Aires 607 km., Rosario 608 km., Córdoba 610 km., Mendoza 800 km., Bahía Blanca 327 km., Viedma 602 km., Neuquén 534 km.
Su situación geográfica redunda en una serie de ventajas:

q Tiene una posición estratégica con respecto al resto de las provincias y a los grandes puertos que relacionan al país con el continente americano y el mundo.
Esta favorable posición le permite a la Provincia estar en contacto permanente con los mercados más importantes y desarrollar una comunicación fluida y un intercambio comercial y cultural constante con las provincias del norte, los oasis cuyanos, el resto de la Patagonia y el litoral atlántico.

q   Como puerta de la Patagonia argentina ha consolidado un proceso de integración, trazando vínculos para conformar una unidad regional definitiva. El proceso de integración regional culmina en la cumbre de Gobernadores Patagónicos, realizada en Santa Rosa, el 26 de Junio de 1996, cuando se logra el primer acuerdo avalado por la reforma de la Constitución: El Tratado Fundacional de la Región Patagónica, cuyo texto expresa:

"Nosotros.
Los Gobernadores de las provincias de la Patagonia Argentina;
Por el mandato y la responsabilidad otorgada por la soberana voluntad de nuestros pueblos;
En la absoluta convicción que los Estados Provinciales que representamos, forman parte indisoluble, solidaria e integrada de la Nación Argentina;
En el marco de nuestra Constitución Nacional, facultados por su artículo 124 que indica: "Las provincias argentinas podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimientos de sus fines ...";
Con la decisión de reafirmar la identidad regional patagónica;
Con el objeto de consolidar la integración que permita aportar soluciones a las necesidades comunes;
En defensa y valorización de un federalismo de cooperación y concertación que posibilite aunar y asociar las particularidades culturales;
Con la intención de promover acciones concretas de complementación que potencien el desarrollo de nuestros pueblos;
Asumiendo el compromiso y la responsabilidad de generar condiciones superadoras del actual estado de la Región.

ACORDAMOS

ARTICULO PRIMERO: Crear, en el marco de las Constituciones Provinciales y del Artículo 124 y concordantes de la Constitución Nacional, la Región de la Patagonia integrada por las provincias de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, de Santa Cruz, del Chubut, de Río Negro, del Neuquén y de La Pampa.

ARTICULO SEGUNDO: La Región tendrá como objetivo general proveer al desarrollo humano y al progreso económico y social, fortaleciendo las autonomías provinciales en la determinación de las políticas nacionales, en la disponibilidad de sus recursos y el acrecentamiento de su potencial productivo, conservando la existencia de beneficios diferenciales que sostengan el equilibrio regional.

ARTICULO TERCERO: Establecer como instancia máxima en la conducción política de la región a la Asamblea de Gobernadores, constituida por los primeros mandatarios de las provincias signatarias del presente tratado

ARTICULO CUARTO: .Reconocer al parlamento patagónico como expresión de la voluntad integradora regional de los poderes legislativos de las provincias integrantes de este tratado.

ARTICULO QUINTO: Establecer que la Asamblea de Gobernadores podrá implementar a través de las respectivas jurisdicciones provinciales políticas regionales, totales o parciales, previamente concertadas, las cuales se materializarán mediante protocolos adicionales, dejándose establecido asimismo el reconocimiento de la existencia de dos subregiones: Patagonia Sur y Patagonia Norte.

ARTICULO SEXTO: El presente tratado de creación de la Región será sometido a la aprobación de las respectivas Legislaturas de cada una de las provincias intervinientes.

ARTICULO SEPTIMO: Cumplido el procedimiento previsto en el artículo anterior, se dará conocimiento del presente tratado al Congreso Nacional.

ARTICULO OCTAVO: Los mandatarios firmantes, Gobernadores de las Provincias de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Señor José Arturo Estabillo; de Santa Cruz, Señor Dr. Néstor Carlos Kirchner; de Chubut, Señor Dr. Carlos Maestro; de Río Negro, Señor Dr. Pablo Verani; del Neuquén en su representación, el Señor Vicegobernador Dr. Ricardo Corradi; y de La Pampa, Señor Dr. Rubén Hugo Marín, en prueba de conformidad suscriben seis ejemplares del presente tratado, de un mismo tenor y a un solo efecto en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa, a los veintiseis días del mes de junio de mil novecientos noventa y seis."

LA PAMPA EN LA PATAGONIA

Una caracterización:

    "... la baja densidad de población, el clima, el suelo, la flora y la fauna de las dos terceras partes del territorio pampeano definidos como árido o semiárido, el producto bruto geográfico donde impera el sector primario, nos define como provincia con características netamente patagónicas."

Una historia:

    " Pero por si esto fuera discutible creo que somos Patagonia porque hay todo un pasado común por nuestros indígenas, por una misma operación militar de conquista, una colonización y un posterior despoblamiento que es similar y en algunos casos idéntico. Porque existe además un presente cargado de carencias, dificultades y deficiencias que nos preocupa al conjunto. Porque este desierto sin poner en producción plena, y estos espacios vacíos no sólo nos duelen sino que hacen tremendamente vulnerable nuestra soberanía." (Luis Roldán. "La PamPatagonia").

Una vocación:

    "... muchas vivencias geográficas se encuentran en los protagonistas de la geografía: los hombres. Entre ellas la vocación regional, en forma de sentido de pertenencia".
    "... la geografía puede concebir la regionalidad como el espacio donde habitan los que se consideran adscriptos a una región. Y, como es sabido, la mayor parte de los pampeanos se sienten patagónicos". (Fernando Aráoz. "La Pampa Total").

NUESTRA GEOGRAFIA

UBICACIÓN

    Como se ha expresado, la provincia de La Pampa, tiene una posición mediterránea, siendo sus puntos extremos:

             q  NORTE: Paralelo de 35º Sur entre los meridianos de 63º 23' y 65º 07 Oeste.

q SUR: Punto trifinio con las provincias de Buenos Aires y Río Negro.

q   ESTE: Meridiano de 63º 23' Oeste, entre los paralelos de 35º y 39º 11' Latitud Sur.

q   OESTE: Meridiano de 68º 17' Longitud Oeste entre los paralelos de 36º y 36º 11'.

                                                                                                                   

CLIMA

La provincia de La Pampa integra el dominio de los climas templados y semiáridos.
    En el sector nororiental del territorio se registran los mejores niveles de precipitación, existiendo también buenos suelos y temperaturas agradables que han permitido el asentamiento de la mayor parte de la población con el mayor desarrollo productivo.
    Hacia el oeste y sudoeste, disminuye el nivel de precipitaciones y calidad de los suelos, siendo las amplitudes térmicas muy pronunciadas, típicas de los climas continentales.
    Las condiciones rigurosas del medio se acentúan en el extremo oeste, donde sólo es posible la ganadería de cría intensiva, la agricultura bajo riego y la actividad minera.

                                                                                                                                RELIEVE

      Debe apuntarse que la Provincia no constituye una unidad geológica, morfológica, hídrica o climática, sino que participa de regiones que a su vez corresponden a otras provincias. Se han estimado regiones fisiográficas, cuya síntesis es la siguiente:

1) SIERRAS: Son de rocas desgastadas. Sus alturas varían de 600 m. en las Sierras de Lihué Calel (ubicadas en el departamento homónimo) a 1.088 m. sobre el nivel del mar en el Cerro Negro (Departamento Chical Có).

2) MESETAS: Existen 2 tipos: el de la meseta basáltica, relacionada con erupciones volcánicas y el de las mesetas residuales (correspondientes a la unidad geomorfológica de los médanos y mesetas residuales) como la de Luan Toro que tiene una diferencia con el medio circundante de unos 20 m. Bajo esta categoría existen otras ubicadas en los grandes valles, y en los cerros mesa, del extremo S.E.

3) LLANURA: Se localiza en el ESTE, siendo su fisonomía similar a la que presenta la provincia de Buenos Aires.

Su horizontalidad no se ve modificada por depresiones o elevaciones relevantes. En general, está cubierta por un manto arenoso continuo que se apoya en una base calcárea (tosca) entre los 6,80 y 3,00 m. de espesor.

4) VALLES: Se disponen en forma de abanico a partir del centro de la Provincia, con una dirección NE-SO. Los principales de N a S son: Nerecó, del Tigre, Chapalcó, Quehué, Utracán, Quiñi-Malal, Maracó Chico, Chilhué, Maracó Grande y Hucal.

La hidrografía, fitogeografía, población, economía, etc. serán desagregadas en los correspondientes campos de investigación.

ANTECEDENTES HISTORICOS

    Los últimos hallazgos arqueológicos de Casa de Piedra testimonian la presencia del hombre en La Pampa desde hace 9.000 años.
    Los primeros pobladores del territorio, como sustrato étnico y prehistórico, fueron grupos tehuelches cuya distribución se extendió por gran parte de la Patagonia, incluyendo la actual provincia de La Pampa.
    Los tehuelches, que dieron el sello a la primera etapa del período indígena, anterior al 1800, no tuvieron un dominio fuerte en el territorio. Su economía natural se sustentó en la caza de guanacos y choiques (ñandú) y la recolección de frutos silvestres. Se desplazaron por una dilatada geografía sin dejar rastros perceptibles, más allá de algunos testimonios de menor significancia.
    El segundo período indígena tiene su apogeo entre los años 1834 a 1873, cuando grupos de mapuches o araucanos provenientes de Chile, realizaron la araucanización de los grupos autóctonos. Merced a la incorporación del caballo como medio de movilidad, se adentraron en este territorio, para implementar una economía basada en el pillaje y el saqueo a las estancias bonaerenses y conformaron los asentamientos aborígenes en lugares con abundante agua dulce, pasto, leña, sal, etc.; como Salinas Grandes (dominio de Calfulcurá), Leuvucó, Montes de Toay, etc..
    Los ranqueles o ranquelinos ("gente de los carrizales") eran reconocidos en el año 1700. Eran agricultores cazadores de a caballo y realizaban el trueque con otras etnias. Su contacto con los tehuelchues y la similitud linguística con los mapuches los tornó un grupo heterogéneo.
    Las campañas militares realizadas durante la Conquista al Desierto marcaron el ocaso del período indígena (año 1879), unos combatidos hasta el exterminio y otros condenados a la marginación y confinamiento en el desierto.
    El poblamiento moderno comprende dos etapas:
   a) La primera oleada pobladora (1880 a 1899): Se inició con la mensura de las tierras y el establecimiento de la red catastral. Se trata de inmigrantes nacionales procedentes de las provincias de San Luis, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fé. La mayoría eran peones de estancias bonaerenses e indígenas apaisanados.
La fuerte inmigración española que se registró a fines de la etapa, imprimió cambios que modificarían sustancialmente el paisaje y la identidad pampeana.
   b) La segunda oleada pobladora comienza a principios del presente siglo, representa la "época de oro" de la colonización agraria y se refiere a la fuerte inmigración europea que llegó a poblar nuestras tierras, siendo el principal destino el sector oriental.
    Debido a las leyes nacionales de inmigración, que pasaron del sistema de colonización al de arrendamiento, nuestro territorio se convirtió en receptor de numerosos grupos de inmigrantes que huyendo del hambre, la miseria y la persecución ideológica y social se aventuraron a la conquista de nuevos horizontes.
    Llegaron españoles, italianos, alemanes del Volga, franceses, judíos, árabes, vascos; con el propósito de trabajar un extenso territorio. Muchos, al no poder ser dueños de la tierra por el injusto sistema de arrendamiento, que privilegiaba la posición de los grandes latifundistas, regresaron a sus países de origen o migraron a las grandes ciudades.
    Simultáneamente con el tendido de las líneas férreas surgen muchos de los pueblos de la Provincia.
    Desde el punto de vista cultural, y si se quiere espacial, se manifiesta una clara diferenciación, entre el Oeste cuyo sustrato tiene origen criollo, y donde aún se conservan elementos de la cultura aborigen, y el Este, la pampa gringa, la del inmigrante.
    Con la paulatina valorización de las tierras, las actividades extensivas referidas a la economía pastoril, fueron convirtiéndose en comerciales: cría de ganado vacuno, monocultivo de trigo, etc.
    En los últimos años la población de La Pampa ha recibido un último aporte de inmigrantes provenientes de provincias vecinas -especialmente Buenos Aires, Córdoba y Mendoza- como consecuencia de la caída de las economías regionales y crisis de sus productos.

RASGOS CULTURALES

    La cultura institucional de La Pampa nace de las últimas etapas del poblamiento, que se traduce en una minoritaria herencia aborigen y una adaptación de culturas europeas a un medio no siempre semejante al de su lugar de origen.
Así se perfila la pampeanidad, sobria por sus orígenes, ruda por su crecimiento, agreste por su medio, rica resultante de variados aportes.
    Su patrimonio cultural se expresa en manifestaciones que es posible observar, entre otros sitios, en las reservas naturales de Parque Luro y de Lihué Calel; en las colecciones de restos líticos exhibidas en los museos provinciales, producto de investigaciones arqueológicas; en las pinturas rupestres de Quehué y de Lihué Calel; en la Manzana Salesiana de General Acha, expresión de una congregación religiosa, que tuvo ingerencia en la Patagonia; en los pisaderos de Victorica, como área de constitución de la primera planta urbana de La Pampa; en el Teatro Español de Santa Rosa y en el núcleo fundacional de Toay, por su valor arquitectónico; en las lagunas diseminadas por la Provincia que presentan valor histórico y arqueológico importante como Salinas Grandes.
    A las expresiones naturales y a las materiales del hombre se debe sumar las del espíritu, las de la creatividad humana en el mundo del arte, las letras, las artesanías. La escala temporal muestra cómo la expresión en este sentido se va perfilando en La Pampa con un carácter propio. Al principio la literatura y la plástica cumplían, en gran medida una función documental. La vastedad de la naturaleza configuraba en sí un escenario mítico. Lo fantástico residía en la experiencia tangible. La música, como siempre ocurre, acompañó las vicisitudes de los migrantes, los cuales hallaron en su medio a los payadores, los que cantan leyendas, mitos y las propias experiencias de la vida. Con el correr del tiempo en una sociedad más consolidada, aparecen los artistas que se preguntaron cómo enunciar lo que ven y sienten cada día y nace una necesidad estilística, un enfoque particular, y con ellos un documentalismo que plasma al paisaje desde una óptica impresionista, precedido por la figura humana y un fuerte dinamismo cromático. La literatura continúa poblada de fenómenos naturales y la dimensión envolvente de la llanura, pero ahora el hombre es su protagonista central. Indudablemente el escritor toma conciencia de su condición de latinoamericano. El relato breve y la poesía lírica prevalecen sobre la novela.
    Los escritores, plásticos y músicos se organizan y agrupan, impulsados por la necesidad de indagar su propio devenir cultural. Los músicos abrevan en la poesía regionalista y comparten obras de caracter folclórico en las que se advierte la presencia de música cuyana y del sur argentino. A su vez, y sucesivamente, estas obras se tornan cada vez más estilizadas y, por ende, más originales. A pesar de que el jazz, el rock y la música clásica han cobrado últimamente un tono relevante, es en el folclore donde se pasa, sin intervalos, de la interpretación al hecho creativo.
    En la expresión pictórica se observa una mayor multiplicación de las tendencias: desde el impresionismo figurativo y abstracto, pasando por nuevos tratamientos del paisaje hasta la inclusión de signos geométricos asimilados de las pinturas rupestres.
    Dentro de la literatura, hay una fuerte tendencia a relevar el pasado histórico. Otra minoritaria, hace del ejercicio de la escritura una forma de conocimiento y práctica artística.
    En las artesanías perviven elementos de las culturas aborígenes imbrincados con los aportes culturales criollos y europeos.

Bibliografía consultada:

"Etnoliteratura Ranquel". Ana Fernández Garay - María Inés Poduje. Estudios Pampeanos. Volumen 2. UNLPam.

"La Pampa Total". Fernando Araoz.

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